Margot-María Vanbert está de acuerdo con Erri di Lucca
para decir que durante la infancia se arraigan apegos de los que ya no es
posible desprenderse. En esta colección de relatos, el autor habla de los lazos
intergeneracionales, de los vínculos inquebrantables entre abuelos y nietos.
Armonía entre ángeles y sabios.
Inodore,
incolore
Camps de Zaatari en Jordanie novembre 2013
Le gaz est inodore et incolore mais il a tué tout à son passage. Ma mère, aux senteurs fleuries et aux couleurs chatoyantes et mon père aux sueurs de guerrier et aux camaïeux de bruns. Il ne reste que mon grand-père et moi qui avons fui vers un camp jordanien. De la guerre je ne comprends rien, mais depuis que le gaz s'est répandu dans notre village (Syrie) j'ai senti l'odeur de la haine. La haine de cette guerre, lancinante, lente, sans visage...
Fragmento:
Inodoro, incoloro
Campamentos de Zaatari en Jordania, noviembre de 2013
El gas es inodoro e incoloro pero mató todo a su paso: A Yasmine, mi madre, con perfume a flor y de vestidos multicolores y a Fares, mi padre, con olor a oveja y vestido de tonos marrones como la tierra. Sólo quedamos mi abuelo y yo, que huimos a un campo jordano. No entiendo nada sobre guerras, pero desde que se extendió el gas en nuestro pueblo huelo el olor al odio. El odio de esta guerra, persiste, lento, sin rostro...